viernes, 17 de enero de 2014

#27 Cajón desastre... cristal...

El caso de Swarovsky vs. Murano

Si mis datos no mienten, la chica vivía en un castillo de cristal y claro... era tan claro, tan... ¡transparente! que durante la época de frío no podía andar vistiendo faldas sin usar leggins ¡vamos! que paseando por la planta de arriba no hacían falta prismáticos y sí alzar la cabeza para ver las fibras textiles que cubrían, lo que cubrían. Sé lo que estáis pensando... ¿y en verano? pues nada de vestidos holgados, ni minis de infarto. Todo un fastidio para la joven, sin embargo estas razones no eran suficientes para que el día de su cumpleaños, al abrir los zapatitos de cristal obsequio de su progenitor, decidiera lo que decidió.

Aciago día y maldita la hora que se me ocurrió regalarle aquel par — diría su padre en declaraciones posteriores.

Cierto es que estaba cansada del incordio de su madrastra. Protestando a cada instante por los quehaceres domésticos que ni si quiera hacía... vaya contradicción... que si en invierno se me empañan las paredes... que si los goterones dejan marcas... por no hablar de las condenadas hojas otoñales, flora y fauna que se adherían a este peculiar castillo cristalino y aumentaban, más si cabe, los lamentos de la señora. 

Y en preguntas prácticas y respuestas lógicas: ¿Quién mantenía tanto cristal limpio todo el santo día?! pues los empleados que no estaban esmerilados pero sí muy esmerados. Cristasol aquí, Cristasol allá y pasa la bayeta una vez más. Y puestos a preguntar ¿que hace una chica como ella en un lugar como este? Cuestión de brillos. 

Sus antepasados se remontaban a la antigua Bohemia del Norte o la actual República Checa con un tatatatatatarabuelo que era nada más y nada menos que Daniel Swartz. Allá por el mil novecientos no sé cuantos este señor, siendo mozo y metido en el negocio familiar, asistió a una exposición en Viena. Evento a raiz del cual tuvo la inspiración de aplicar lo que Edison y Siemens habían traído al mundo. Se dice que fue una visión cristalina. Concluyendo: al final del arcoriris solo hubo brillos de Swarovsky

Dejando a un lado historias tan pasadas y volviendo con la descendiente. Por muy bohemia que fuese dejó al lugar consternado cuando la noche de su decimonoveno cumpleaños hizo la maleta, que gracias a Duralex, no era de cristal, sino de piel y con su humilde utilitario viajó a Venecia y de ahí, en barco, hasta Murano. 

¿La cabra tira al monte o la muchacha le soplaba al cristal? 

Nota informativa: Se sabe que en la isla italiana hay, en su mayoría, sopladores de vidrio pero no se puede dedicar uno a ello toda la vida. Entre otras razones, en el soplado de estos bonitos cristales se inhalan gases venenosos. Por tanto...

¿Sería una intoxicación por soplado de vidrio la causa de que la muchacha de los zapatitos de cristal fuese a tan recóndito lugar?

Mira que sois rebuscados. Pues ni unas cosas, ni otras. Todo fue un joven italiano.

Ella, el mes anterior, había visitado la isla junto a los creativos de empresa, ávidos de inspiración para sus creaciones. Y él, tras el affair y motivado por el ¿desafortunado? encargo paterno deslizó en la caja de aquel par de zapatos muranos la promesa de un amor eterno.

En definitiva se fue a la competencia. 


Poema y joya del joven italiano
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;

Podrá romperse el eje de la tierra

Como un débil cristal.

¡Todo sucederá!

Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.


Todo tiene una explicación porque nada es verdad, ni mentira, depende del cristal con el que se mira. 

***Daniel Swartz fue el fundador de Swarovsky y todo lo referido a su persona es real 
***Los zapatos de cristal de la fotografía existen y sus cristales son de Murano 
***Los castillos de cristal no, que yo sepa...
***La rima (empalagosa) es de Becquer y yo la simple mensajera

¡FELIZ VIERNES Y BUEN FIN DE SEMANA!

53 comentarios:

  1. Tú sopla, ya verás cómo se apaga. El castillo sí que existe. Me ha hecho gracia la historia y los zapatos no parecen muy cómodos, donde haya unas alpargatas de esparto... Gracias por el cuento!!
    Besitos de nieta que se va a dormir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Existe? dónde? cuándo y cómo? : ) ese dato me lo saqué de la manga. Lo demás fue tirar de realidad. La medicación empieza a producir efectos y me estoy controlando XD
      No parecen cómodos pero es que ella estaba acostumbrada y el esparto rallaba el cristal :P Gracias a ti nieta, un día voy a tener que pensar en uno en serio (cuento) más afín con la nana de la yaya.
      Bonitos sueños

      Eliminar
  2. la verdad es que no parecen muy cómodos los zapatos....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo son, seguro pero no te apures, en la isla usaba chanclas!
      Un besote

      Eliminar
  3. Acabo de ver eso de comentarios moderados para evitar tonterías, oh, oh, ya no me publicarás más, me temo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajajajaja Sí, he tenido que moderarme ;) Tus tonterías, son mis tonterías! Aceptamos todas!

      Eliminar
  4. Muy tentadora la idea de dejar el castillo de cristal por la naturaleza de Murano, aunque desconozco si existe tanta naturaleza en realidad, pero asumo que cualquier lugar debe ser mejor que vivir entre paredes cristalinas, no le veo mayor diferencia a una jaula dorada... Qué entrada más bonita, Marilú, todo un cuento, y uno muy actual ;)

    Espero que disfrutes también de un lindo viernes y un excelente fin de semana.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Existe, cerca o mejor dicho, en medio del mar siempre hay naturaleza :) sin duda salió ganando. Estoy contigo, aquel castillo era una jaula y tenía que volar ya! Me alegra que te haya gustado, qué digo! me hace ilusión! Gracias!
      Feliz casi domingo :)
      Besos

      Eliminar
  5. Tienes toda la razón del mundo.Las cosas son muy relativas. Feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Moraleja :) Todo depende como lo veamos y eso es de lo poco que podemos elegir. Feliz fin de semana! Besos

      Eliminar
  6. Algún día te tendrás que animar a recopilar tus cajones desastre para hacernos pensar y reír idea tras idea.
    Un saludo y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahí me pillas. He estado a punto de crear una pestaña para los cajones pero si te digo la verdad, me daba corte! a veces me apura decir muchas tonterías de seguido.
      Un beso y feliz fin de semana

      Eliminar
  7. No sé si sería capaz de vivir en un castillo de cristal. Esas transparencias...
    Pero lo que sí es verdad es que todo depende del cristal con el que se mire. A veces las cosas no son lo que parecen o se pueden ver desde diferentes prismas. Me gusta ese refrán: " Las apariencias engañan".
    Besos y feliz finde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo tengo claro, lo que peor llevaría son las transparencias y la limpieza. Prefiero otro material.
      Creo que mucho depende de como nos tomamos laa cosas, a veces nos sobrepasamos o nos dejamos sobrepasar y para eso, mejor nuevos cristales. Y sí las apariencias nis juegan malas pasadas.
      Besos y feliz finde!

      Eliminar
  8. Jajaja me ha encantado tu cuento!!! Y no te digo la aclaración sobre los castillos de cristal ;-)
    Pues si que sería un incordio a la hora de vestirse o para limpiar ¡Buf!
    De la foto, tengo un colgante que es casi casi como ese, el de Murano. De lo otro tengo un par de pulseras... pero vete tú a saber si no me la habrán colado y serán de auténtico plástico de la China con un baño de esmalte del todo a cien jejeje
    ¡Cómo me gusta tu cajón desastre!
    ¡Buen fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He querido reflexionar sobre los cristales y sus castillos que luego los pedís para Reyes y os veo en problemas :P yo me decanto por los tradicionales, sin duda!
      En joyas se aceptan cristales. Me gustan los de Murano yo tengo uno traído de allí pero a Swar no lo he visto ni pasar por el chino. Jajajaja
      Muchas gracias Nesa :) me das una alegría.
      Buen fin de semana y besos

      Eliminar
  9. Me ha encantado, me he quedado a medias, quería más, y encima cuando he terminado buscaba el título del libro y la editorial jajajajjaj
    Besos Marilú.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajajajaja Qué buena Lidia! Gracias por pasarte, siento que te quedes a medias, cachis! el viernes más! Besitos

      Eliminar
  10. Debo reconocer que no simpatizo con el cristal y sus formas, por alguna razón desconfío del cristal y sus transparencias. Pero en cualquier caso entre Swarovsky, Murano y zapatos de cristal que todo me queda grande y lejano casi que prefiero el castillo, aunque sea para tener una gran biblioteca dentro :)

    Me ha descolocado este cajón... Es porque no sé si este cajón de hoy es personal o no (jaus juas)

    La pregunta del millón es: si no lo hubieras dicho ¿cuántos se hubieran dado cuenta de que el poema era de Becquer?

    Besos de "después de la arena viene la cal"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hecho el reconocimiento del cristal y esa pequeña renuncia a semejante elemento, bueno, no soy especialmente fan del material pero me parecía antipráctico una castillo de esas carcaterísticas y quería sacarle brillo. Aunque sabiendo de tu gusto colorista Murano te iba como anillo al pie ;) eso sí, la biblioteca me gana, en ese caso ¡me lo pido!
      Creo que todo es personal, supongo que me apetecía divagar por los mundos de la transparencia que no deja ver :P
      Jajajajaja, lo del autor del poema lo dudé pero eran notas informativas, otros me gustan, ese precisamente se pasa de miel

      Besos de "después del cristal, ponte a limpiar"

      Eliminar
  11. Me gusta esa última frase...Me parece muy acertada :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi también y a nosotras se nos da bien mirar a través de cristales ;)
      Un beso

      Eliminar
  12. Le deseo suerte a esa muchacha, la necesitara dado que se mueve habitualmente por terrenos frágiles y quebradizos. Tanto apego al cristal... tiene algo irremediablemente de efímero. Y sin embargo flaqueamos... Vaya tela. Mi favorito, el de Murano. Siento cierta debilidad, lo confieso. Claro, con todos esos cachitos...

    Brillante, ML. Genial, coherente y muy bien documentado. Este año, vaya si entras pisando fuerte. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La necesitará (la suerte) pero creo que en la isla le irá bien, nada como arena, chanclas y un buen cóctel para ubicarla en placeres más mundanos. Flaqueamos pero no paramos, eso es lo que vale. También reconozco que Murano me dice más o me va más, de hecho tengo una muestra por colgante.
      Gracias Mere :) así no me rindo! como empecé con zapatos... hasta el mes doce esperemos que aguanten.
      Un besote!!!

      Eliminar
  13. "Todo tiene una explicación porque nada es verdad, ni mentira, depende del cristal con el que se mira."
    Es cierto!
    Muy divertido y original. Me encanta!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Después de este mejunje entre lo que es y no es, lo real o lo de cristal, me parecía obligado avisar de que según se mire no es tan descabellado. La verdad, dicen, es taaaaan relativa :)
      Gracias Abril a mi me encanta que estés por aquí (y si tú lo dices, mejor lo veo).
      Besos

      Eliminar
  14. Qué buena y transparente historia... El problema del cristal es que es bastante frío ahora en invierno, pero si sabes como combinarlo da muy buen resultado. A mí me parece una sinopsis estupenda para una novela ;-))) con tapas de cristal, por supuesto. Feliz viernes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué gracia, hoy leía qeu Jorge Luis Borges dice que aconseja escribir como si se estuviera redactando el resumen de una obra ya escrita. Por esa regla de tres y tu comentario, no ha salido mal este cuento de la manga :) El cristal es frío, ahí no podemos hacer más que combinar, buena idea!!!
      Gracias Mónica y ya ¡Feliz domingo!

      Eliminar
  15. Estoy de acuerdo: Todo depende del cristal con el que se mire.

    Feliz viernes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Voto por ello y brindo con cristal!
      Feliz domingo!

      Eliminar
  16. Me ha gustado muchísimo Marilú, la verdad es que has tenido mucha imaginación aquí. Limpiar ese castillo debía ser horroroso, me pregunto si el suelo se partiría cuando a alguien le cayese algo. Un besiño!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Primero, siento el lío con la moderación de comentarios, he tenido que ponerla de momento :)
      Gracias Cris! se ha juntado un poco todo, pensaba en una historia real pero se me fue de las manos. Jajaja, pues estuve por contar que tiraba piedras sobre su tejado, imagina el resto.... crash!!! y lo de limpiar, uf! he sido considerada y les he puesto empleados proqueeeee....vaya tela!
      Un besote!

      Eliminar
  17. Una historia muy bonita! Desde luego, yo que me vuelvo loca con las poquitas ventanas que tengo en casa, si fuera todo de cristal... bufff!!, pero bueno, nuestra protagonista, de lunes a martes no te apartes :)
    Besos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también, además me da una pereza terrible limpiar ventanas. Luego, cuando veo a la gente en su oficio, con los trapos y el chisme ese y esa facilidad, me embobo! definitivamente mi castillo no será de cristal :) Gracias Laura!!!
      Un besote

      Eliminar
  18. Pues si ya me jode tener que limpiar los de mi casa, ni te digo si me meten en un castillo hecho de cristal, jaja Lo más fácil es tirarte al suelo e ir haciendo la croqueta XD Así tampoco te verán los bajos si llevas falda, lo que pasa es que no es muy cómodo. Eso sí, esa casa sería el sueño de toda vecina cotilla jajajaja

    Un besote y buen finde hermosa!!! :D

    ResponderEliminar
  19. No sé yo cómo viviría en un castillo de cristal que yo soy muy torpona y al primer tropiezo se me derrumba. Besos y feliz finde !

    ResponderEliminar
  20. Pues a mí la idea de un castillo de cristal me parece taaaaaaaaaan bonita... Me ha encantado el cuento, y me flipan esos zapatos. De hecho, ahora mismo no hago más que pensar en cómo sería ese palacio.

    Besos

    Besos

    ResponderEliminar
  21. PUes sí, todo depende del cristal con que se mire. Y no viviría yo en castillo de cristal. Con lo que me mata una mancha en los cristales, me veo todo el día con el trapo en la mano!
    ¿Y con ese zapato se anda? Porque yo me mato seguro...
    Gracias por otra de tus genialidades!
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  22. Uys. No iba a quedar un cristal sano, con lo manazas que soy.Y lo de soplar pueeees, en fin, todo depende. En cuanto a lo de ver los bajos... ¿Yo también podría ver los de los demás? Entonces, tan amigos. ;D. Abrazos y feliz viernes.

    ResponderEliminar
  23. Que bonito tu relato y que incomodo tanto cristal yo que veo una manchita y hasta que no la quito no quedo tranquila. Besos

    ResponderEliminar
  24. Si la Ciencia lo permitiera me gustaría pasear por tu cerebro y ver las imágenes que se mueven en él para que se te ocurran estos "Cajones desatre..." Jajajajaja
    Me ha gustado mucho la historia y muy buena la canción.
    Feliz fin de semana.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  25. Con lo poco que a mí me gusta y la pereza que me da limpiar cristales... mi castillo estaría impresentable. Como siempre me ha gustado mucho este cajón desastre y como ha ido evolucionando hasta llegar al final con esa conclusión tan acertada y con la que estoy tan de acuerdo
    Besos y feliz finde!

    ResponderEliminar
  26. Ya sabía yo que esa rima del final me sonaba de algo :) Me gusta, aunque sea azucarada y empalagosa. Me tragué todas las de Bécquer de jovencito. Eso sí, después de las Leyendas, que iban más conmigo.

    Oye, me ha encantado la historia. Aunque yo tampoco viviría en un palacio de cristal. Odio limpiar, ya sabes, soy el de la plancha... :P Pero que tampoco creo que esté la cosa tan imposible. Si en Suecia hay hoteles prácticamente hechos de hielo, nunca se sabe...

    Besines brillantes! :)

    ResponderEliminar
  27. Un refrán muy sabio. Mi abuela, Jacinta, siempre lo tenía a mano y le daba muy buen resultado. Pero ¡ay! que mi Gustavo Adolfo no era empalagoso ¡jooooooo! Es que nació en unos años donde los cristales se clavaban en el corazón de las personas sensibles con demasiada frecuencia. Bueno, dejémoslo en pelín cursi ¿vale? Buen fin de semana, Marilú. Besito.

    ResponderEliminar
  28. Ya te iba a acusar yo de plagio al ver el poema sin firma debajo :-P Pues me molan los castillos, pero no de cristal, pero me encanta verlos, como los dragones, en láminas, en la vida real, etc..(bueno, en la vida real los dragones no, no los de hoy día). No soy yo muy de cristal, aunque simpatizo con el Swarovsky desde que Madonna lo usó para poner sus iniciales en el escenario de su penúltima gira :-P

    Y los zapatos...Me duelen los pies con solo mirarlos...Feliz noche socia, porque he llegado tarde :-) Un besote!

    ResponderEliminar
  29. He visto los zapatos y lo primero que he pensado es en el dolor de pies. Me ha encantado el relato, qué interesante y el castillo de cristal me ha recordado a las casas de Holanda que no tienen cortina lo que te permite ver en todo momento lo que hacen los vecinos, parece ser que lo hacen porque dicen que no tienen nada que esconder. Al final va a ser verdad que todo depende del cristal con el que se mira jaja.
    Besos!

    ResponderEliminar
  30. Empezar el fin de semana mirando a través del cristal de tu blog garantiza al menos un buen comienzo. Me ha encantado la historia que te has marcado este viernes para llegar a las sabias palabras finales, incluidas las notas aclaratorias, porque de otra forma hubiera pensado que el zapato era de mentirijilla, aunque ahora me pica la curiosidad ¿realmente un pie humano ha entrado en esa horma y ha sustentado las piernas y el cuerpo completo que necesariamente iban unidos a esos pies?
    En cuanto al palacio... lo primero que he pensado ha sido en lo sucio que debe ser y lo segundo ¿dónde queda la "intimidad" del hogar? Es peor que el Gran Hermano. Y por ahí no paso.

    En fin, que me estoy poniendo un poco pesada. Me lo he pasado genial con tu cuento, con lo real y con lo imaginario, incluyendo los versos empalagosos y apasionados de Bécquer.

    Besos y feliz fin de semana

    ResponderEliminar
  31. Mi hermana presume de tener unos zapatos con cristales de S... que le costaron una pasta. Con su mal genio no me atreví a decirle que son horrendos jejeje. Bonita historia. Yo soy como Norah, bien plana y cómoda aunque me encantan los tacones pero mis pies no lo soportan. Besos.

    ResponderEliminar
  32. Oye, oye, que a mi esto de soplar y vasos y cristal me suena a tomar un par de copas y acabar usando los tacones como copa. Vamos, que creo que me voy a agachar y mirar bajo la mesa no sea que los zapatos de cristal impronunciables los lleve la autora y se haya cuidado muy mucho de decirnos que son suyos. Porque puestos a vivir en un palacio de cristal bien puede estar hecho de espuma de mar...
    Besos

    ResponderEliminar
  33. Qué entrada tan original!!
    Abrazo!

    ResponderEliminar
  34. Divertido y original, ¡menuda cuentista estás hecha!
    Besotes

    ResponderEliminar
  35. Me ha gustado mucho el cuento, ¡y los zapatos! Adoro los zapatos jajaja. Una entrada muy original y diferente. Adoro los tacones, que yo me quedo en el metro y medio! jajaja . Muchos besitos

    ResponderEliminar
  36. Me ha encantado la entrada.
    Precisamente he terminado ahora un libro con zapatitos de cristal de por medio... =)

    Besotes

    ResponderEliminar

A comentar!! :)