viernes, 14 de noviembre de 2014

Las esposas de los álamos (TaraShea Nesbit)

Las esposas de los álamos (TaraShea Nesbit)
Colección: el cuarto de las maravillas
Editorial Turner 
296 páginas

Nada como información sospechosa para olvidar el raciocinio, lo siguiente es la psicosis del peligro, tan despiadada que puede obnubilar hasta las mentes más brillantes. Así fue el caso, los científicos nucleares Leó Szilárd, Edward Teller y Eugene Wigner persuaden a Albert Einstein para que advierta al presidente Roosevelt ¿la sospecha? que los alemanes estaban trabajando con fisión nuclear. Chispa que prende y a la carrera (atómica). Inicio del proyecto pero no de esta novela que abre como sigue: 
En el mar Negro, el Mediterráneo, el Pacífico, el Ártico, el Atlántico; en alcantarillas, en trincheras, en alta mar, en el cielo, se libraba una guerra. A veces daba la impresión de que la guerra quedaba lejos, de que casi ni la había, pero entonces una madre o una esposa colocaba una estrella dorada en la ventana del salón (su hermano, su marido, su hijo, nuestro vecino) y la guerra se convertía en algo personal. 
TarShea Nesbit nace en Dayton, Ohio, una de las sedes menos conocida del proyecto Manhattan (cuya finalidad era el desarrollo de la bomba atómica). Interesada por la temática observa que entre los nombres científicos de la misión también aparecen mujeres. Su versión de los hechos o la posición ideológica que adoptan le sorprende y bajo esa clave femenina descubre, por ejemplo, que la esposa de Enrico Fermi (creador de la primera pila atómica en la Universidad de Chicago) le detestaba. El germen de su novela estuvo ahí. Un nuevo chispazo.

Entre la documentación llega a entrevistarse con algunas esposas a las que dará voz pero con el handicap de que los errores, secretos o juicios morales pesan, de modo que la historia  y la ficción las hace prosa para contarnos.  

“Nuestros padres dieron puñetazos en la mesa y gritaron ¿Os creéis que somos espías nazis? ¡Contádnoslo! Nuestras madres añadieron Tened cuidado, o Escribidme en cuanto podáis. Y a nuestros hijos les entró miedo y exclamaron ¡Decídselo!, pero no se lo contamos, ni a ellos ni a nuestros hijos. Después, cuando nuestros padres se tranquilizaron, cuando nos dijeron, mientras nos acariciaban el brazo, Soy tu padre, me lo puedes contar todo, no les contamos adónde íbamos, porque todavía no lo sabíamos.”

1943, 1944 y 1945 son los años que dividen esta novela y una primera persona del plural: nosotras el narrador escogido. Nesbit decide que esta es la fórmula y construye la novela por medio de breves capítulos con la línea del tiempo dictando el hilo. Las familias abandonan sus hogares para irse a unos campamentos. 

Y ellas fueron porque era su deber de buenas esposas pero claro, surgen dudas de tipo práctico: el colegio de los niños, la ropa que llevar, etc. luego otras, como las condiciones en las que viven, las pérdidas que les aquejan. No saben el motivo del desplazamiento pero se aferran a que será  temporal y mientras tanto, competiciones porque no es de justicia que una tenga más que otra cuando todas necesitan, también resignación e incluso, algunas llegan al descaro haciendo cosas que, en fin, no eran las esperadas para unas señoras como aquellas. 

Son tres años donde la etapa vital avanza con niños que vienen, hermanos que van, madres a las que echan en falta. También de mujeres que las ayudan aunque no sean como ellas. Un conglomerado de insignificancias y crisis domésticas aderezados con la duda que las mantienen alerta. El secretismo, es lo principal, no saben qué pasa (ni qué hacen sus maridos) y la observación lo única baza a su favor. Ellas miran. 

No presenta un personaje de referencia al que vislumbrar. Contemplamos los espacios, nos figuramos los corrillos de mujeres y sentimos a la par. Nesbit tiene habilidad para usar el lenguaje y recrear sensaciones con un matiz poético. No tener un personaje no es obstáculo para percibir una evolución, la de estas mujeres, cómo eran al llegar, cómo son cuando todo acaba. 

Hablamos como grupo, sentimos como comunidad y miramos al otro de igual forma. Están ellos (los maridos) y nosotras, ellas (las científicas) y nosotras, otras ellas (las de ayuda doméstica) y nosotras pero entre nosotras, también surgen fricciones y así es. 

Creo firmemente que el inconsciente/consciente colectivo es base explicativa de nuestra historia. Trasladar esto a una novela me ha maravillado, ahora bien, el uso continuo del narrador nosotras al inicio cala pero el tono durante tantas páginas termina igualando, haciendo que pese e incluso suene a redundancia. 

En contraposición, la carga dramática del lanzamiento de las bombas consigue retomar el pulso para cerrar esta historia rumiando. Con esa advertencia concluyo que por su originalidad, como retrato social y hecho histórico me parece una lectura a tener en cuenta.
Y cuando acababa nuestro turno Clara venía y nos preguntaba qué habíamos hecho durante todo el día, y nosotras nos encogíamos de hombros, conscientes de que detestábamos que nuestros maridos se encogieran de hombros, de que estábamos haciendo precisamente lo que más nos irritaba, pero Susie era educada, sabía que no podíamos contarlo y no nos preguntaba. Por la noche estábamos agotadas y les decíamos nuestros maridos Lo que yo necesito es una buena esposa.  
TaraShea Nesbit (Las esposas de los álamos)

36 comentarios:

  1. Me parece una novela un tanto diferente. No la descarto. Besos.

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  2. Pues la tendré en cuenta ;))Besotes

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  3. No estoy segura de leerla. Me parece una lectura algo pesada aunque no la descarto por completo.

    Un beso.

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  4. No sé...ya creo que había dicho que no pero la historia parece muy interesante. Tanto nosotras da por saco. Condultaré de nuevo mi información privilegiada y ya veré.
    Besitos

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  5. Parece interesante. La tendré en cuenta.
    Besos!

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  6. Me llama muchísimo, ya la tengo apuntada, y además tu reseña me ha encantado. Un beso!!

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  7. Curioso el título que nos traes hoy, y sí, lo voy a tener en cuenta porque todo lo bueno que mencionas me llama mucho, y lo que no, bueno, creo que no le resta mucho mérito :) Gracias por la reseña, te ha quedado preciosa.

    Besos.

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  8. No la conocía pero no me importaría darle una oportunidad, sí que parece una lectura diferente y el periodo en el que tiene lugar es uno de los que más me llama
    Besos

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  9. No lo conocía, pero me ha parecido interesante. Por la época que trata y el tema puede estar bien, me lo apunto! Un beso!

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  10. La consideraré como lectura interesante por documentación histórica pero no por novela. Si nos ponemos en plan novela, me causa rechazo. Bss

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  11. Pues eso del "nosotras" me ha gustado, y a la época donde se sitúa la novela, también me estoy aficionando últimamente, o sea, que aunque no vaya como un loca corriendo a buscarla, no la descarto.
    Besos!

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  12. Siempre me descubres nuevos libros y siempre me apetecen, incluso aquellos que a priori no me llamarían en absoluto y es por tu forma tan especial de reseñar.
    Besos.

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  13. Durante la lectura de la reseña iban fluctuando mis impresiones, ahora sí, ahora dudo, podría ser pero...
    Hasta que he llegado a la frase de cierre: "Con esa advertencia concluyo que por su originalidad, como retrato social y hecho histórico me parece una lectura a tener en cuenta."
    Me deja desarmada, sin salida... simplemente no puedo dejar de tenerla en cuenta, no puedo resistirme.

    Besos

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  14. No me sonaba de nada. Por temática y época me atrae mucho. Y leyendo esa frase final... Imposible no querer leerlo. Otra cosa ya es que lo lea, que a este paso... ¡Me faltan vidas!
    Besotes!!!

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  15. No la conocía y no tiene mala pinta. Pero es de esas que solo leo si me la cruzo.

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  16. No había oído hablar de ella. Puede ser interesante, la verdad. Gracias por la reseña, un beso!

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  17. No sé si me iba a gustar, pero desde luego promete ser una lectura poco convencional.

    Besos.

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  18. La óptica humana de algo tan atroz como es la construcción de la bomba atómica, me parece fascinante. Y es que detrás de una barbarie, no todo son monstruos. Hay muchas caras. Algunas, inocentes. Otras, confundidas. Las más, ignorantes. Y es bueno recordarlo. No olvidemos que el mismo Einsten y su teoría de la relatividad, es el principio de todo y mira tú por donde, qé pronto le perdonamos.
    Estoy contigo, abusar de el "nosotras" puede llegar a resultar falso y forzado. Un beso

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  19. Un enfoque original de una parte de la historia que no esta muy relatada o demasiado pero sin tintes de verdad

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  20. No sé yo si desde la cripta me atrevo con tanto "nosotras", jajaja :P

    Bromas aparte, esta no había caído en tertulia. Y me gusta por la época, la temática y el momento histórico que parece que retrata. Pero sobre todo, porque promete un enfoque un tanto diferente al que todos conocemos, o al menos uno que yo desconocía por completo. Y eso siempre me gusta en las lecturas que se centran en algún punto histórico.

    Besotes de relaxing!

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  21. Ya sabía de primera mano que te había gustado un montón y no la descarto, eso también lo sabes :D

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  22. Es de agradecer conocer el punto de vista de quienes tenían que acompañar a los que construyeron "aquello". Gracias por la información-explicación-sensación ;D. Abrazos.

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  23. Me interesa el tema y me parece original el punto de vista. La tendré en cuenta seguro.

    Un beso.

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  24. No me siento ahora mismo con ánimos de leer este libro, pero me lo apunto para un futuro.
    Un beso!

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  25. Madrina, ¿de qué me suena este libro? jejeje... Mira lo que más me gusta del argumento es la voz, el nosotras pero luego la temática, aims,.. no sé. Creo que tengo lecturas esperando que me apetecen más que estas la verdad. Un besote.

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  26. No conocía nada de esta obra. Leyéndote he entendido que estamos ante una obra original por la historia su, sobre todo, por quién narra, ese "nosotras" tan poco habitual. Los años son muy complicados y parece que están bien resueltos. Parece interesante.

    Un abrazo!

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  27. Es que claro, nos lo presentas así... Y me asusto porque nuestras líneas de pensamiento suelen coincidir. Me pillas dándole vueltas a esto de la conciencia colectiva y huyendo un poco de ello con solipsistas japoneses jajajaa pero por qué no enfrentarse. Me lo llevo. Entiendo el pero de la redundancia aunque ya advertido no creo que me moleste. Besos.

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  28. Me parece una lectura super interesante... no conocía el libro, pero me has convencido (qué raro) =)

    Besotes

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  29. La recomendación la tendré en cuenta, no sólo por la fe que fe que te tenga como recomendadora, sino porque el libro lo tengo :) Si no recuerdo mal se lo vi a Rusta y a Mientras. El caso es que está. Lástima que el nosotras termine por pesar, me gustaba ese concepto como base de la historia, aunque entiendo que lo que pesa no es tanto el concepto como el uso de la palabra ¿he entendido mal? (tal vez sea un problema de traducción).

    Gracias, besos y buena semana!

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  30. No me sonaba pero la verdad es que no me importaría nada leerlo.
    Un beso!

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  31. Conocemos la versión de los maridos en esta operación y faltaba el punto de vista de las mujeres que también tuvieron que vivir los suyo.
    Un beso.

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  32. creo que puede ser una lectura intersante para descubrir que pensaban las mujeres de estos científicos. El "nosotros" me desanima un poco.
    Un beso,
    Ale.

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  33. Pues, la verdad...No me termina de convencer, Marilú. Creo que en esta ocasión la voy a dejar pasar.
    Besicos

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  34. No sé, no sé, Marilú. Me interesa por la información que me puede aportar pero nada más :-/
    Un besin

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  35. La tengo!! ¿A qué no sabes dónde la compré? jajaja. Ahora me falta encontrar el momento de leerla y conocer la vida de estas esposas.
    Besotes

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  36. La tuve en la mano el otro día y la solté... y, chica, en realidad suspiro de alivio cuando un libro no me llama lo suficiente para acabar en mi bolso. Tu reseña casi me convence, casi... pero no.
    Besucos.

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