martes, 5 de julio de 2016

El vigilante (Peter Terrin)


Desde que leí la primera reseña de este libro me llamó la atención. Mi idea era la de dos guardias encerrados en lo que parecía un garaje (a juzgar por la portada). Me imaginaba algo un poco claustrofóbico, eso unido a que en el aparcamiento de las películas no suele suceder nada bueno. Con esas en mente me introduje en El vigilante.  

Michel es quien nos guía por estas profundidades. Diría que tenemos cuatro frentes abiertos para la curiosidad del lector: 1. Los residentes del bloque donde trabaja, pisos de lujo con vecinos acaudalados y distinción de clases para hablar del servicio que los asirte, de sus costumbres y de sus propios ascensores, y por supuesto con quienes ni Michel, ni su compañero tienen permitido hablar; 2. La organización, una entidad que supone para el protagonista el eje principal para tomar decisiones, adoptando un supuesto código de conducta y casi moral, esta organización les envía el aprovisionamiento y poco más; 3. Harry, su compañero, alguien a quien conoceremos por sus actos y palabras, que comparte con el personaje principal los mismos desasosiegos y aspiraciones; y 4) la información o debería precisar, la desinformación. Accedemos a este sótano pensando en gente que realiza su trabajo como si tal cosa, con los parámetros habituales de cada día, sin embargo, algo sucede fuera, algo que el autor deja a la imaginación del lector, en la peor de sus cavilaciones, insinuando enormes catástrofes. 

¿Sabéis de ese tipo de dinámicas de grupo en que ponemos a un puñado a pensar que se llevarían a una isla desierta, un bunker o para surcar el Atlántico? Generalmente se facilita un listado de objetos posibles y escogen, pues bien, aquí no hay opciones, ese parece el gran problema. Tienen lo que tienen, entre otras cosas, armas también. Artilugios que imprimen más peligro a la situación o más sospecha de que esto no puede finalizar en paz. 

Ante este panorama la propuesta es ver que hacen dos personas aisladas en un sitio que cada vez parece un exangüe cubículo. Para la mente del lector está la salida fácil, huir, pero como decía, no sabemos que ha pasado fuera, dependemos de otros para nuestra subsistencia y para colmo de males nos han inculcado una estricta disciplina y normativa de actuación. Se masca la tragedia. 

Me ha asombrado la capacidad de Terrin para hacer de Michel un observador sagaz y para reflejar el lenguaje interno del personaje, las disertaciones de mayor o menor lucidez que atraviesa. Hay momentos en esta novela en que no es tanto el espacio donde nos encontramos sino esa mente lo que nos hace sentir comprimidos. Perdemos un poco la ubicación, el norte y la brújula. Para volver a orientarnos  la novela se divide en tres parte que se agradecen para tomar un aire. Presenta 185 fragmentos correlativos de extensión variable, esto dota de gran agilidad al texto. A su vez, Terrin, utiliza un lenguaje muy descriptivo, preciso y repleto de metáforas. Hay una escena que tratándose de una película estoy casi segura que no hubiera visto en un acto de repulsión y cobardía. 

Me encantaría hacer conjeturas sobre el personaje de Harry e incluso sobre la cordura de Michel pero no es de recibo ir destripando novelas. Puedo concluir esta reseña diciendo que es una lectura fácil de leer en su exposición pero a desentrañar en su contenido. He leído todo tipo de interpretaciones, e incluso, al final, se recogen unas breves líneas a modo de misión del texto. Sea como fuere es de esos libros que cierras físicamente y abres mentalmente, una novela que yo llamo rumiativa. Una obra que deja frentes abiertos y un espacio a rellenar. Michel escoge y el lector tiene opciones. 
"Dice que lo que se exige a los vigilantes es sobrehumano: no hacer nada, esperar y mantenerse alerta. Una tarea prácticamente imposible. Se da por hecho que repelerán cualquier ataque. Si no ocurre nada, parecemos superfluos, incluso un estorbo. La gente nos toma por unos idiotas con pistola, peones intercambiables. Ellos (señala hacia arriba, hacia los residentes) no tienen ni idea. Se creen muy importantes, pero son pompas de jabón que sin nosotros estallarían a la mínima. Aquí (señala el hormigón entre sus pies) está le mundo real; él y yo, dice, estamos en él hasta el cuello." 
Peter Terrin  (El vigilante)

23 comentarios:

  1. No me importaría nada leerla.
    Un beso ,)

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  2. Esto no es para mí, que no tengo ganas de adivinar qué querían contarme. Tampoco de pasar por esa escena ni de estar encerrada en un garaje con dos tarados.
    A menos que me digas lo contrario, este va al cajón del olvido.
    Besos de nieta sin ganas de pensar.

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  3. Pura paranoia, me gustó por la originalidad y el desmarcarse de lo habitual entre mis lecturas, pero me costó, no fue fácil, y sí que sentí claustrofobia, no física, sino psicológica. Brutal. Un beso.

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  4. Yo también lo tenía apuntado, me ha recordado que quería leerlo y has aumentado mis ganas. Espero no tardar mucho en meterme en ese parking.
    Besos

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  5. La tengo por ahí apuntada de otra reseña que vi hace algún tiempo, no sé si de Meg. Me la llevo y después de rumiar hablamos, jajaja.
    Besos

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  6. Lo apunté a raíz de la reseña de Mara. Ya te contaré cuando lo lea.
    Besos.

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  7. Paranoia y claustrofobia- es lo que intentó despertar en mí. Pero no se lo permití. O así espero... Besos

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  8. Ya había visto reseñas y siempre me quedo con la sensación de querer y no querer leerla. En principio no creo que lo haga pero no está para nada descartado ;-)

    Besos!

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  9. Me llama desde que la vi por primera vez. Caerá. Un beso.

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  10. Es un libro que ya tenía apuntado por alguna reseña pero con tanto pendiente no le ha llegado el turno
    Besos

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  11. Me pasa como a Narayani, que quiero y no quiero leerla, que sé que lo voy a pasar mal.
    Besotes!!!

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  12. Lo tengo y quiero darle prioridad a ver si me animo y te lo voy comentando.

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  13. Hola !
    Aún no lo he leído, espero que este bueno, muchas gracias por la reseña :)

    Aquí me quedo, te sigo!

    Me gustaría que te pases por mi blog literario para ver qué te parece y si te gusta, sígueme :).

    saludos nos leemos!!

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  14. No me importaría léerla. Tiene buena pinta.

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  15. Me gustan las novelas con las que lo pasas mal, que te encogen las tripas y que son un poco (o un mucho) claustrofóbicas. En el diario tenemos vigilantes y también en la urbanización en la que vivo y siempre le doy vueltas a cómo pasan las horas, qué hacen, qué se les pasa por la cabeza... En fin, que me la llevo apuntada. A ver cuándo puede caer.

    Besos

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  16. Qué puntazo de libro. Yo quiero estar ahí en medio jejeje. Besos

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  17. No te voy a engañar: no me convence demasiado. Y mira que tú eres convincente, pero es más culpa mía que otra cosa, que últimamente me cuesta que me entren los libros por los ojos. 1beso!

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  18. Más me parece una crítica al pensamiento actual: si me muevo, vaya usted a saber con lo que me encuentro. Muy interesante, este libro que nos traes. Y creo que te ha interesado también a ti; eso es un punto importante. Abrazos.

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  19. Lo tengo apuntado desde que salió, espero disfrutarlo como tú
    Besos

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  20. No sé, no sé... me pica la curiosidad pero a la par no me convence del todo. Tengo mucho pendiente y creo que, de momento, el vigilante seguirá a la expectativa jeje.
    Un besin

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  21. A este lo tenía echado el ojo ya, he leído reseñas bastante positivas y creo que podría gustarme.

    Besotes

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  22. Esperando lo tengo en la estantería... A ver si organizo mejor mi tiempo y lo leo en breve.
    ¡Buena reseña!
    Besos

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  23. Lo leí hace casi un año y aún lo recuerdo, es uno de esos libros que no te dejan indiferente. Aunque a veces se hace algo raro, sin duda lo recomiendo. Biquiños!

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A comentar!! :)